26 DE SEPTIEMBRE DE 2017 |
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Salud

Una iniciativa que se encuentra demorada en la Legislatura porteña.

Destacan la importancia de legislar sobre el tabaquismo en espacios abiertos como plazas y parques.

En la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, se presentaron dos proyectos de ley para regular el consumo de tabaco en las plazas y parques y preservar la salud de los niños, pero no han logrado tratamiento.

Estas medidas se implementaron con éxito en más de mil comunidades de Estados Unidos y también hay experiencias positivas en nuestro país.

Buenos Aires, 6 de septiembre de 2017 – La Ciudad de Buenos Aires cuenta con una ley de ambientes 100% libres de humo de tabaco, que permitió reducir el tabaquismo, prevenir el inicio en adolescentes y proteger a la población de los efectos nocivos del tabaquismo pasivo. Sin embargo, aún resta avanzar en un punto clave que hace a la salud de los niños: el consumo de tabaco en áreas de juegos infantiles los expone a los riesgos del humo de segunda mano y a la intoxicación con las colillas que quedan en el suelo.

En la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires existen dos proyectos de modificación de la ley 1799 de control del tabaco que van en este sentido. Uno fue impulsado en 2013 por el ex diputado Helio Rebot (PRO), que propone restricciones al consumo de tabaco al aire libre, específicamente en parques y plazas. Mientras que el otro, presentado por el ex diputado Ivan Petrella (PRO), plantea que en los espacios públicos abiertos destinados al deporte y recreación infantil, no se fume a menos de 8 metros de distancia.

Desde la sociedad civil, se está impulsando el tratamiento de estos proyectos en el recinto para propiciar el debate y lograr introducir las modificaciones en la legislación vigente. Entre los legisladores, quienes están insistiendo para que se debatan estas iniciativas, se destacan las diputadas Victoria Roldán Méndez (PRO) y María Inés Gorbea (Suma Más – UNEN).

Estar cerca de alguien que fuma en un ambiente abierto supone una exposición a humo de cigarrillo comparable a las concentraciones en un lugar cerrado [1] y los niños son particularmente sensibles a los efectos respiratorios del humo de tabaco en el ambiente [2] , por lo que se torna fundamental generar una reglamentación sobre esta temática.

“Además de asegurar que los niños puedan jugar y respirar aire no contaminado con humo de tabaco, lo cual es crucial, esta legislación contribuirá a que no se perciba al tabaquismo como una actividad socialmente aceptable”, destacó la Dra. Marta Angueira, Médica Cardióloga y Especialista en Cesación Tabáquica.

De visita a nuestro país, el Dr. Gustavo Sóñora Parodi, asesor legal de la Unión Internacional Contra la Tuberculosis y las Enfermedades Respiratorias en América Latina (La Unión), destacó que “en las políticas de salud, el resultado siempre debe progresar conforme avance la evidencia científica. Estamos viendo con una agradable expectativa la posibilidad de que la Ciudad de Buenos Aires profundice su política y logre tener parques y plazas 100% libres de humo de tabaco. Esta política ya es llevada a cabo en algunas de las ciudades más importantes del mundo -sólo por citar un caso muy conocido, la ciudad de Nueva York-. De aprobarse esta ley, la ciudad se estaría poniendo en la vanguardia regional con respecto a este tema”.

Esta restricción al consumo de tabaco en espacios abiertos de recreación se implementó con éxito en numerosas partes del mundo y en nuestro país. Por ejemplo, más de mil comunidades de Estados Unidos cuentan con parques y plazas libres de humo, entre ellas California, Nueva York y Minnesota. Los resultados de las medidas fueron muy favorables: el 84% de los fumadores en Woodstock aseguró que los parques libres de humo fueron beneficiosos para la salud de sus hijos [3] y el 90% de los directores de los parques de Minnesota manifestó que recomendarían esta medida a otras comunidades [4] . En general, el nivel de apoyo de la población crece después de implementadas las medidas. [5]

En nuestro país, se destacan las experiencias del municipio de Tigre, que desde el 1 de junio de 2015 prohíbe fumar en áreas al aire libre de la municipalidad, de La Plata con la República de los Niños -el primer parque temático y educativo 100% libre de humo del país-, así como Santa Teresita y San Bernardo, que han declarado balnearios libres de humo.

De hecho, casi 8 de cada 10 porteños (76,8%) están de acuerdo con la implementación de espacios libres de humo en áreas de juegos infantiles de parques y plazas. Esta información surge de una encuesta realizada en la Ciudad de Buenos Aires por Julio Aurelio (ARESCO) y patrocinada por el Centro de Investigación de Enfermedades No Transmisibles (CIENTA), que incluyó a más de 1500 mayores de 18 años durante marzo de 2017 [6] .

Una investigación realizada por la Dra. Nina Alesci en más de 10.000 personas en Estados Unidos demostró que los estudiantes que fuman lo hacen principalmente en lugares en los que vieron a adultos fumar y creen que el tabaquismo es una parte normal y aceptable de la adultez. A su vez, tanto los jóvenes como sus padres consideran que los lugares abiertos en los que se concentra gente son las zonas más comunes y socialmente aceptables para fumar [7] .

Por este motivo, es importante implementar medidas que restrinjan el uso del cigarrillo en presencia de niños y jóvenes, para que el tabaquismo deje de ser visto como una actividad ‘normal’ [8] . Está demostrado que las restricciones a fumar en lugares públicos tienen un efecto protector frente al inicio del consumo de tabaco por parte de niños y adolescentes [9] .

Entre los fundamentos del proyecto de modificación de la ley presentado por Rebot, se destaca que “en los parques de la Ciudad de Buenos Aires confluyen la cultura, el deporte, la recreación y el esparcimiento en familia, y es por ello que deberían ser lugares propicios para el desarrollo de todas estas actividades sin que la salud de nadie quede expuesta. La posibilidad de que niños y mujeres embarazadas compartan el ambiente con personas fumando los expone innecesariamente al tabaco”.

Las enfermedades asociadas al cigarrillo generan un costo que representa el 12,62% del presupuesto de salud de los hospitales públicos del GCBA [10] . Por ello, no sólo los fumadores y sus familiares se benefician con este tipo de legislaciones, sino también todos los ciudadanos, ya que se genera una reducción en el gasto de salud destinado a atender el tabaquismo y sus enfermedades asociadas.

“La Ciudad Autónoma de Buenos Aires ha venido marcando avances significativos en las políticas saludables de control de tabaco desde 2010; incluso, fue libre de humo de tabaco cuando prohibió fumar en espacios públicos cerrados antes que la política nacional, lo que fue visto con mucha satisfacción por la comunidad internacional”, agregó el Dr. Sóñora Parodi.

“Otra arista beneficiosa que traería este proyecto de ley se relaciona con el medio ambiente: la contaminación creada por el humo, sumada a las colillas que comúnmente se arrojan al suelo, no solamente hacen que el parque sea menos atractivo sino que contienen sustancias químicas altamente tóxicas [11] , lo que atenta contra la higiene y salubridad del parque. Además, las colillas son una fuente de envenenamiento accidental en niños pequeños”, aseguró la Dra. Angueira.

Las colillas de cigarrillo contienen nicotina, alquitrán, arsénico, plomo y otros tóxicos La nicotina se absorbe en forma inmediata por la mucosa oral e intestinal, y pueden presentarse síntomas de intoxicación rápidamente. En niños pequeños, bajas dosis de nicotina pueden causar náuseas, vómitos y letargo, y en dosis altas, síntomas neurológicos [12] .

La legislación sobre el tabaco ha generado resultados beneficiosos para las personas. Frente al incremento de impuestos, traducido en el precio de los cigarrillos, el 27 por ciento de los fumadores porteños reconoció que fumaría menos (22,2%) o dejaría de fumar (4,8%) ante el aumento del precio 6 .

Prevalencia de tabaquismo en Argentina

La prevalencia del consumo de tabaco en la Argentina actualmente alcanza 25,1% de los mayores de 18 años y es el único factor de riesgo que disminuyó según las conclusiones de la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo del Ministerio de Salud de la Nación con respecto a los años anteriores, que llegaban al 29,7% en 2007 y 27,1% en 2009, lo que muestra una clara tendencia hacia la disminución del consumo de tabaco [13] .

Humo de segunda mano

Se trata del contenido de la exhalación por parte de un fumador al consumir un cigarrillo encendido [14] . Contiene unas 4700 mil sustancias químicas, de las cuales al menos 50 son cancerígenas.

Además, causa otras enfermedades como asma, enfermedad cardiovascular y enfisema. Las autoridades médicas, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), concuerdan en que no existe un nivel de exposición al humo de segunda mano que no sea nocivo [15] , [16] . Las adolescentes que se exponen a este factor tienen un riesgo notablemente mayor de padecer cáncer de mama antes de los 50 años [17] .

Alrededor del 10% de los argentinos mayores de 40 años sufren de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el tabaquismo es el principal factor de riesgo para desarrollar esta patología, informaron hoy fuentes médicas.

Daniel Colodenco, jefe del Servicio de Alergia e Inmunología del Hospital de Rehabilitación Respiratoria María Ferrer y presidente del 38 Congreso Argentino de Medicina Respiratoria, remarcó que "uno de los problemas centrales en el diagnóstico de EPOC es que el fumador supone que fumar se asocia naturalmente a toser".

"Por eso, no consulta al médico ante síntomas como flema, falta de aire o tos, cuando debería ser todo lo contrario, ya que esto marca la posibilidad de detectar la enfermedad, antes de que avance a estadios más graves", puntualizó el especialista.

En ese sentido, Colodenco dijo que en Argentina no hay datos de prevalencia de la enfermedad, pero se estima que el 10% de los mayores de 40 años sufre EPOC en el país.

En tanto, añadió que "en Montevideo casi el 18% de ese grupo etario tiene EPOC, mientras que en México la tasa es de 8 a 9% y en España es del 9%".

La EPOC es una enfermedad debilitante, progresiva, potencialmente mortal, que dificulta la respiración como consecuencia de la acción debilitante del tabaco sobre los pulmones.

El tratamiento farmacológico se basa en el uso de broncodilatadores que abren las vías aéreas en forma regular y ante crisis de falta de aire, se usan terapias para aliviarlas.

Eduardo Giugno, director del Hospital del Tórax Antonio Cetrángolo, informó que los síntomas de la EPOC leve a moderada son la dificultad respiratoria, tos y expectoración.

"Por lo general, los pacientes consultan cuando están sintomáticos y presentan limitación de sus acciones cotidianas, como realizar actividades físicas, tareas domésticas o actividad sexual".

La OMS consideró que la EPOC afecta a unos 210 millones de personas en el mundo y a menudo no es diagnosticada hasta que se encuentra en fase avanzada.

Eso ocasiona que al momento del diagnóstico, los pacientes hayan perdido hasta más de 50% de su función pulmonar, con mayor número de exacerbaciones (crisis) y hospitalizaciones por falta de aire.

Colodenco sostuvo que "en la EPOC, hay que entender que el tratamiento debe ser permanente y se va adecuando al paciente, en función de la respuesta".

También es importante un rápido mecanismo de acción broncodilatadora, ya que el paciente logra manejar la falta de aire en menos de cinco minutos y en forma sostenida hasta el otro día.

Una de las últimas terapias aprobadas en Argentina es el uso de la droga genérica indacaterol que permite un control de la EPOC.

Ricardo Gené, jefe de Neumonología del Hospital de Clínicas José de San Martín, explicó que "el empleo de esa droga ayuda a los pacientes con obstrucción crónica de larga duración a mejorar los síntomas y las limitaciones del flujo aéreo".

La terapia debe complementarse con rehabilitación pulmonar, que consiste en el entrenamiento de los miembros inferiores y superiores para aumentar la masa muscular, reducir la falta de aire y las exacerbaciones.

Cuanto más tiempo se realizan esos ejercicios respiratorios será más eficaz el resultado de la terapia farmacológica, que es de por vida.
Télam

7 de Abril Día Mundial de la Salud

Con políticas públicas adecuadas este índice bajaría sustancialmente. El tabaquismo es uno de los principales factores de riesgo de estas enfermedades. En la Cámara de Diputados se debate una ley de control de tabaco que de aprobarse, ayudará a revertir esta situación.

En el Día Mundial de la Salud organizaciones de la sociedad civil alertaron sobre la necesidad de establecer una política clara y efectiva contra las enfermedades crónicas no transmisibles, causa de más del 60% de las muertes de argentinos y argentinas, y del 44% de las muertes prematuras a nivel global. La ley de control de tabaco que se debate en el Congreso de la Nación aportará a la reducción de estos índices.

Las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y las enfermedades crónicas respiratorias conforman los principales grupos de enfermedades no transmitibles (ENT). Sus principales factores de riesgo son el uso de tabaco y la exposición a humo de tabaco ajeno, la dieta inadecuada, la inactividad física y el consumo nocivo de alcohol, todos ellos determinantes sociales evitables y prevenibles. La Fundación Interamericana del Corazón Argentina (FIC Argentina) y la Alianza Libre de Humo de Tabaco de Argentina (ALIAR) enfatizaron sobre la necesidad de que la Argentina establezca políticas claras para luchar contra estas enfermedades y así salvar miles de vidas.

Verónica Schoj, directora ejecutiva de FIC Argentina, recordó que las enfermedades no transmisibles profundizan la inequidad social porque afectan de manera más directa a las personas de bajos recursos económicos, con menor acceso a los servicios de salud y a otros recursos sociales. Y reconoció que, leyes como la de control de tabaco que espera ser tratada en la Cámara de Diputados, serían un gran avance para combatir esta situación de manera progresiva.

“La evidencia es contundente: el tabaco es factor de riesgo para las cuatro enfermedades crónicas no transmisibles y golpea mucho más fuertemente a las personas pobres, perpetuando el círculo vicioso de la exclusión social. Es por ello que sancionar leyes efectivas para controlar la epidemia de tabaquismo, es una forma directa y altamente eficaz de reducir las ENT, reducir la pobreza y favorecer al desarrollo sustentable, especialmente en los países en desarrollo como el nuestro”, afirmó.

El proyecto de ley de control de tabaco que se encuentra en la Cámara de Diputados tiene desde agosto media sanción del Senado y tiene giro a las comisiones de Acción social y salud pública, Presupuesto y hacienda, Comercio y Prevención de las adicciones. Las organizaciones reconocieron que se trata de un año legislativo complejo pero se mostraron confiadas de que los diputados y diputadas den este año prioridad a la salud ya que en septiembre se realizará la reunión de alto nivel de las Naciones Unidas para las enfermedades crónicas no transmisibles y si el Congreso de la Nación sancionara la ley de control de tabaco, estaría dando señales claras al mundo sobre la importancia que tiene para nuestro país el cuidado de la vida.

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