21 DE ENERO DE 2018 |
Salud

Sobre la modificación de impuestos a cigarrillos, bebidas azucaradas y alcohólicas, FIC Argentina advierte sobre ciertos requisitos que una medida fiscal sobre productos no saludables debe contemplar para tener un impacto en la protección de la salud.

A raíz de los recientes anuncios, FIC Argentina advierte sobre ciertos requisitos que una medida fiscal sobre productos no saludables debe contemplar para tener un impacto en la protección de la salud.

(Buenos Aires, 8 de noviembre) El martes 31 de octubre, el Ministro de Hacienda de la Nación, Nicolás Dujovne, presentó un proyecto de reforma tributaria que incluye un nuevo esquema impositivo para productos no saludables como cigarrillos, bebidas alcohólicas y azucaradas.
 
El proyecto establece una modificación en las alícuotas de impuestos internos a estos productos. En el caso de bebidas alcohólicas como whisky, coñac y otras bebidas blancas, la alícuota pasaría del 20% al 20-29%; en las cervezas, del 8% al 17%; en espumosos y champañas, de 0% a 17% y, por último, la alícuota para vinos y sidras sería del 10% (actualmente es 0%). En relación a las bebidas gaseosas y otras sin alcohol que hoy tienen una alícuota de 4%-8%, el proyecto estipula un 0% para las bebidas sin azúcar añadido y 17% para las que tienen azúcar añadido. Para los cigarrillos, por su parte, el proyecto establece un impuesto mínimo y una alícuota del 70%.

Al momento FIC Argentina no pudo tener acceso al texto completo del proyecto para hacer estimaciones y modelar el impacto sanitario de la medida. “Si bien durante el anuncio el Ministro señaló que la medida está en consonancia con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, es necesario conocer detalles de la norma para poder evaluar si realmente tendrá impacto en la reducción del consumo de los productos alcanzados”, señaló Belén Rios, codirectora de FIC Argentina. “A partir de la información disponible hay cuestiones que nos preocupan. En el caso de los cigarrillos, por ejemplo, se propone una baja de los impuestos del 75% al 70%, lo cual implicaría un retroceso en la protección de la salud”, agregó.

Para que una medida fiscal logre desincentivar el consumo de productos no saludables debe haber sido diseñada con un objetivo de salud pública y contemplar ciertos requisitos. En primer lugar, el incremento de impuestos debe trasladarse a un aumento de los precios, tal como lo establecen los estándares internacionales. De lo contrario, se trataría de una política meramente recaudatoria y no de salud. A su vez, estas medidas deben incluir un sistema de control y actualización de los precios para evitar que la inflación y el crecimiento de los ingresos licuen su impacto.
 
Por otro lado, un eje clave de las medidas fiscales que persiguen objetivos de salud pública, es que su proceso de diseño e implementación debe estar libre de la interferencia de las industrias involucradas para evitar torcer el rumbo de la política. Por último, es necesario promover políticas integrales que abarquen otros aspectos del entorno como por ejemplo la exposición constante a publicidad de alimentos no saludables, el aumento de la exhibición de paquetes de cigarrillos en los kioscos, entre otros.
 
“Celebramos que sea un tema en discusión en la agenda del gobierno y quedamos a disposición desde la sociedad civil para colaborar con el diseño de una política efectiva que se proponga reducir el impacto del tabaquismo y del consumo excesivo de bebidas azucaradas y alcohólicas en nuestra población”, concluyó Belén Rios.

Las enfermedades no transmisibles (cardio y cerebro vascular, diabetes, cáncer y enfermedades respiratorias crónicas) constituyen la primera causa de muerte en nuestro país y en el mundo. Sus principales factores de riesgo son el consumo de tabaco, la mala alimentación, el sedentarismo y el consumo excesivo de alcohol. Por eso, es necesario avanzar con políticas públicas efectivas que prevengan estos factores y promuevan la creación de entornos saludables.

Así lo refleja un relevamiento realizado en 5 ciudades de América Latina por la Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health. Los cigarrillos saborizados atraen a los niños y favorecen su iniciación en el consumo de tabaco. Organizaciones de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y Perú lanzan una campaña regional para pedirle a los gobiernos que prohíban la venta de cigarrillos saborizados y adopten una prohibición completa de publicidad de los productos de tabaco.

(Montevideo, 15 de junio) Un informe publicado hoy por Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health (JHSPH), en el marco del 5º Congreso Latinoamericano y del Caribe Tabaco o Salud que se desarrolla en Uruguay, reflejó que en cinco ciudades de América Latina (Buenos Aires, La Paz, Río de Janeiro, Santiago de Chile y Lima) la industria tabacalera despliega una agresiva estrategia de comercialización de productos en los puntos de venta para atraer a los niños y niñas y promover su iniciación en el tabaquismo. Se relevaron 825 puntos de venta en los 5 países que estaban ubicados a menos de 250m de escuelas primarias y secundarias. El 85,2% (n=703) vendían cigarrillos con mentol u otros descriptores de sabor y el 71,4% (n=589) vendían cigarrillos con cápsulas de sabor. El sabor más observado fue el mentol o menta.

El informe destaca además que un 92,3% de los puntos de venta observados que vendían cigarrillos saborizados, tenían estos productos dispuestos en exhibidores y un 34,3% tenían anuncios publicitarios. Los resultados demuestran que la exhibición de producto es la estrategia más utilizada por la industria tabacalera en los puntos de venta y que los principales lugares de exhibición de los cigarrillos saborizados en los puntos de venta fueron en las zonas de cajas y los espacios cercanos a golosinas, bebidas y otros productos para niños.

El estudio fue llevado adelante con la colaboración de la Fundación Interamericana del Corazón Argentina, Fundación Interamericana del Corazón Bolivia, ACT + Saúde de Brasil, Chile Libre de Tabaco-Fundación EPES y la Coalición Permanente para la Lucha Antitabáquica de Perú (COLAT). Estas organizaciones lanzaron hoy en Montevideo la campaña regional #SaborQueMata donde le piden a los gobiernos que prohíban la fabricación, importación y venta de cigarrillos saborizados dentro de sus jurisdicciones. En paralelo, piden que los gobiernos prohíban la publicidad, promoción y patrocinio de los productos de tabaco, incluida la exhibición en los puntos de venta.

En Argentina específicamente, se relevaron 308 kioscos cercanos a las escuelas, de los cuales 79,2% (n=244) vendían cigarrillos (el 19% estaban cerrados). Los resultados indicaron que el 84,8% (n=207) de los kioscos que vendían productos de tabaco, tenían exhibidores de cigarrillos saborizados y en 83,6% (n=204) de ellos se observó la presencia de cigarrillos con cápsulas de sabor.

“El relevamiento nos confirma que la estrategia de exhibición de productos de tabaco en los kioscos es una táctica global de las tabacaleras para atraer a los chicos al consumo. En Argentina, donde tenemos una restricción parcial de la publicidad, promoción y patrocinio de los productos de tabaco, la industria se vuelca hacia la exhibición de cigarrillos, especialmente de los saborizados, para que parezcan inofensivos y se naturalice su consumo”, señaló Marita Pizarro, codirectora ejecutiva de FIC Argentina. Y agregó: “Frente a este panorama, necesitamos que se promueva una ley que prohíba de forma integral la publicidad, promoción y patrocinio de tabaco, incluida la exhibición de productos. Se trata de uno de los mecanismos que el gobierno tiene al alcance para proteger la salud de los chicos y evitar que comiencen a fumar”.

En la Argentina 1 de cada 5 adolescentes de 13 a 15 años fuma y la mayoría de ellos comienza a consumir cigarrillos alrededor de los 12 años. Para prevenir esta situación, y en el marco de la campaña regional #SaborQueMata, FIC Argentina está difundiendo un petitorio para pedirle al gobierno que se prohíba la publicidad y exhibición de productos de tabaco.

En nuestro país, la Ley Nacional N°26.687 prohíbe la publicidad, promoción y patrocinio de productos de tabaco pero permite, con algunas restricciones, la publicidad en el interior de los kioscos. Además, 5 provincias han sancionado leyes más protectoras que establecen una prohibición completa de publicidad, sin excepciones. Sin embargo, ninguna de estas normativas prohíbe explícitamente la exhibición de productos de tabaco en los kioscos, por lo que la industria tabacalera desarrolla cada vez más esta táctica para atraer a los chicos y chicas al consumo de su producto mortal.

Click acá para ver un reporte breve de la investigación
Click acá para visitar el sitio web de la campaña “Sabor que mata”
Click acá para ver y firmar el petitorio de FIC Argentina
Click acá para leer el reporte completo de la investigación (disponible en inglés)

Así lo comprobó FIC Argentina en un relevamiento realizado en kioscos e internet. Con estas acciones, las principales tabacaleras apuntan a sostener el consumo de tabaco, lo cual debilita el efecto positivo del aumento de precios de los cigarrillos para la salud pública. Según datos de la propia industria, en agosto las ventas de paquetes de cigarrillos prácticamente volvieron a los valores previos a la suba de impuestos.

(Buenos Aires, 19 de octubre) A partir del aumento de los impuestos a los cigarrillos producto de la entrada en vigencia del decreto 626/2016, las dos principales tabacaleras comenzaron a desplegar estrategias de marketing que apuntan a levantarle el perfil a sus marcas más baratas (segundas marcas). De esta manera, las empresas buscan debilitar el impacto de la medida fiscal para reducir la prevalencia del tabaquismo en la población ya que el aumento de precios de los cigarrillos vía impuestos es la medida más eficaz para prevenir la iniciación en niños, niñas y adolescentes y reducir el consumo en las personas que fuman.

El relevamiento, realizado por FIC Argentina en internet y en puntos de venta de distintas ciudades argentinas, permitió identificar 4 estrategias que reflejan este cambio en las acciones de las tabacaleras. Por un lado, se detectó la asociación de segunda marcas de cigarrillos con las primeras marcas más reconocidas. Esto se observa, por ejemplo, en los exhibidores de cigarrillos ubicados en los kioscos donde se ven paquetes de Viceroy o Chesterfield (box $37) intercalados con paquetes de Philip Morris y Lucky Strike (box $48 y $52, respectivamente).

Otra de las estrategias es destacar a las segundas marcas en los kioscos. Por ejemplo, a través de paquetes de grandes dimensiones de Chesterfield o Rothmans (cuyo precio, en formato box, es $32) que son utilizados como objetos decorativos y de la presencia de anuncios de estos cigarrillos al lado de las cajas.

También se observó que la industria tabacalera apuesta a lanzar nuevas marcas que compiten en el segmento de bajo precio. Este es el caso del lanzamiento de “Rothmans” que ingresó al mercado hace pocos meses.


Por último, la cuarta estrategia relevada fue el lanzamiento de ediciones limitadas de las primeras marcas a $3 o $4 menos que las versiones originales, como la edición limitada de Philip Morris Caps Music a $37 promocionada tanto en kioscos como en el sitio web de la marca. “La ley nacional de control de tabaco y su reglamento prohíben las promociones de descuento, por lo tanto, la industria encontró este artilugio de las ediciones especiales para hacer descuentos en sus marcas Premium y no perder consumidores”, declara Verónica Schoj, directora ejecutiva de FIC Argentina.

Estas tácticas reflejan que la industria, en un marco de aumento de precios de los cigarrillos, despliega estrategias de marketing y promociones de precios que facilitan el acceso al tabaco y promueven que los fumadores se pasen a marcas más baratas y así no perder clientes. Estas estrategias son mundialmente utilizadas por las tabacaleras y minimizan el impacto sanitario de las políticas fiscales a los productos de tabaco que buscan reducir el consumo para proteger la salud.

Al respecto, Verónica Schoj sostiene: “La estrategia de la industria tabacalera está siendo efectiva. Si bien no hay datos independientes de la industria tabacalera, en mayo de 2016, luego del aumento de los impuestos las empresas reportaron una caída de sus ventas del 44% respecto del mes anterior. En agosto de 2016, sin embargo, informaron ventas por 155 millones de paquetes, valor similar al reportado durante 2015, antes de que se aplicara el impuesto a los cigarrillos". Y agrega: “El Ministerio de Economía de la Nación debe cumplir con su compromiso de presentar un proyecto de ley de impuestos al tabaco que le de continuidad al decreto 626/2016 y reduzca el margen de maniobra que tiene la industria tabacalera para debilitar la medida y sostener su negocio a costa de la salud de la población. En este sentido, el proyecto de ley debe contemplar ciertos requisitos indispensables para reducir el tabaquismo en el mediano y largo plazo, como por ejemplo: igualar la carga impositiva para todos los productos de tabaco, aplicar un impuesto específico (es decir, un monto fijo por paquete) que reduzca la brecha de precios entre marcas para evitar la sustitución por marcas más baratas y garantizar actualizaciones periódicas y sostenidas en el tiempo para que la inflación no “licue” el impacto sanitario de la medida”.

A su vez, y en lo que respecta a la publicidad de productos de tabaco, las estrategias publicitarias de segundas marcas ponen de manifiesto los vacíos legales que tiene la ley nacional de control de tabaco (n° 26.687) y la necesidad de avanzar con una normativa que también prohíba la publicidad directa a través de los sitios web de marcas y la publicidad en el punto de venta, incluida la exhibición de productos que hoy es un recurso ampliamente explotado por la industria tabacalera en los kioscos de nuestro país. Esta política es también fundamental ya que, como se comprobó, actualmente la industria tabacalera utiliza a la publicidad como una vía estratégica para promover la sustitución por marcas más baratas y así preservar su mercado ante una política de aumento de impuestos al tabaco.  

Click acá para ver el informe del relevamiento
Click acá para conocer más sobre impuestos al tabaco

En Argentina, la industria tabacalera continúa llevando adelante acciones publicitarias que eluden las restricciones vigentes. En una recorrida realizada por los principales boliches de la costa, FIC Argentina detectó la existencia de grandes carteles luminosos y objetos decorativos con marcas de tabaco así como también la presencia de promotoras que entregan paquetes de cigarrillos.

Una recorrida realizada por la Fundación Interamericana del Corazón Argentina en bares, discotecas y paradores de la Costa Atlántica comprobó que no se respetan la Ley Nacional N°26.687 ni su reglamento. En las principales ciudades de la costa, durante enero, se pudieron encontrar carteles luminosos de grandes dimensiones de marcas de tabaco, objetos decorativos y promotoras entregando paquetes de cigarrillos en bares y boliches. Estos espacios son principalmente concurridos por jóvenes, segmento clave al que apunta la industria tabacalera para atraer nuevos consumidores.

A pesar de la vigencia de esta ley, la industria tabacalera continúa desarrollando sus estrategias de marketing que apuntan especialmente a los jóvenes. En Argentina, además de la presencia de las marcas en bares, discotecas y paradores, la industria también despliega publicidad en los puntos de venta violatorias de la reglamentación de la Ley de Control del Tabaco. Este hecho fue comprobado por una investigación de FIC Argentina que reveló que en 3 de 4 quioscos la industria tabacalera no cumple con la normativa. El panorama se repite en otros países de la región como Brasil, Colombia y México. Dada esta situación, FIC Argentina, en conjunto con FIC México, la Aliança de Controle do Tabagismo de Brasil y Corporate Accountability International Colombia lanzan una campaña para exigirle a sus gobiernos marcos regulatorios que contemplen una prohibición completa de todas las formas de publicidad, promoción y patrocinio de los productos de tabaco, incluyendo la publicidad en los puntos de venta y la exhibición de productos de tabaco, ya que se trata de una las medidas más eficaces para que los jóvenes no comiencen a fumar.

"La industria tabacalera se las ingenia para continuar apuntado a los jóvenes con sus estrategias de marketing. En este sentido, hemos observado que en distintos países de América Latina las tabacaleras están implementando nuevas metodologías para promocionar sus productos como por ejemplo la utilización de paquetes de cigarrillos como elementos decorativos y la exhibición de productos para la venta. Por este motivo, junto con organizaciones de la región lanzamos una campaña para promover que los países implementen prohibiciones completas de publicidad, incluida la exhibición de producto, ya que es la medida más efectiva para impedir las estrategias de manipulación de las tabacaleras y detener la epidemia del tabaquismo", sostiene Mariela Alderete, vicedirectora ejecutiva de la Fundación Interamericana del Corazón Argentina.

En nuestro país, la Ley Nacional N°26.687, sancionada en 2011, prohíbe la publicidad, promoción y patrocinio de productos de tabaco en forma directa o indirecta y a través de cualquier medio de difusión o comunicación pero contempla algunas excepciones: la publicidad directa a mayores de 18 años con consentimiento previo y la publicidad o promoción que se realice en el interior de los lugares de venta de productos de tabaco. El 28 de mayo de 2013, en tanto, fue aprobado el reglamento de la ley que estableció restricciones a la publicidad en el punto de venta, limitándola a la colocación de solo dos avisos publicitarios por empresa de tabaco (uno con el listado de marcas y precios y otro de promoción), de 30 cm por 30 cm como tamaño máximo, de dos dimensiones y sin luz ni pantallas. Además, la normativa establece que estos avisos no pueden ser visibles desde el exterior del punto de venta y que deben incluir advertencias sanitarias de no menos del 20% del tamaño del anuncio.

"Celebramos la fiscalización que inició el Ministerio de Salud para multar a la industria por las violaciones en materia de publicidad. Se trata de la herramienta más eficiente para terminar con los casos de incumplimiento por parte de la industria tabacalera y así promover y garantizar la correcta implementación de la ley. No podemos permitir que las tabacaleras continúen eludiendo las restricciones vigentes en nuestro país para atraer nuevos consumidores", señala Mariela Alderete.

 

Página 1 de 4

SEGUINOS. CONECTATE

Para comunicarte con GENTE-BA:

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

facebook.com/periodicogenteba

@genteba

Fotogaleria