25 DE SEPTIEMBRE DE 2017 |

Los datos surgen de un informe del Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM) en referencia a la pérdida de competitividad que atraviesa el sector. Exigen que el Ejecutivo acelere los cambios en las políticas tributarias y dispare ventajas competitivas que les permitan formar parte de la cadena de valor.

Miguel Calvete, Presidente del organismo de estadísticas de consumo, detalló que el sondeo se realizó entre el 15 de junio y el 20 de julio sobre un total de 386 pymes industriales y de servicios ubicadas en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. También se relevaron un total de 11 cámaras y asociaciones gremiales y empresariales que componen los diferentes rubros del sector.

Según el estudio, la totalidad de las pequeñas empresas consultadas “exigen una reforma tributaria e impositiva global para poder seguir funcionando”. También impulsan cambios en los costos laborales no salariales y buscan pasar a formar parte de la cadena de valor, donde la mayoría ve con buenos ojos “una posible integración con las grandes compañías”.

Las pequeñas industrias afirman que necesitan acelerar la reforma pyme de manera urgente porque señalan que desde hace décadas, “los altos impuestos regresivos, los ingresos brutos en cascada, la carga tributaria del 50% sobre los salarios más bajos, inclusive sobre los pagos no productivos (ausentismo, feriados, vacaciones); el 15% de ausentismo promedio, las ART, los costos de gestión bancaria y de tarjetas de crédito desmedidos, la judicialización conflictiva de las relaciones laborales y la alta concentración de los insumos sensibles son los principales factores que restan competitividad”.

En materia impositiva, el trabajo detalla que “actualmente, la composición del costo, por ejemplo, de una lata de tomate tiene un 40 % de impuesto” y agregó que “las bebidas alcohólicas revisten un 55 % de esas cargas, donde se incluyen impuestos nacionales, provinciales y municipales”. El informe observa que “el impuesto más distorsivo es el de Ingresos brutos porque tiene un efecto cascada sobre los insumos, dado que cada uno de los artículos que componen la materia prima para elaborar un producto ya viene con ese impuesto, a lo cual se le agrega lo que le pone el productor, con lo cual se paga hasta cinco veces el mismo tributo y se pierde competitividad”.

Los pequeños empresarios aseguran que esa situación “también perjudica notablemente al consumidor final y repercute en las ventas, generando un efecto domino que no beneficia a nadie y ni siquiera al Estado, porque consideran que “si las pymes cierran tampoco pagarán más impuestos”.

En cuanto a una posible integración con las grandes empresas, el 74,8 % de las pymes considera que “sería una buena oportunidad para generar más empleo y competitividad, porque estiman que “si las pymes gozan de beneficios tributarios y sobre los costos laborales, a las grandes superficies de producción les va a convenir sumar a las pymes a su cadena de valor en lugar de concretar esa tarea en sus propias plantas de producción”. Con acuerdos como ese, una gran compañía tendría mil compañías satélites que trabajarían para ella, independientemente de que esas pymes elaboren también sus propios productos.

Finalmente, INDECOM confirmó que el estudio completo será elevado en las próximas horas, conjuntamente con distintas organizaciones gremiales y de empresarios pymes, al Ministerio de Producción, a la Secretaría de Emprendedores y Pymes, y a la Secretaria de Industria de la Nación, en pos de colaborar "en el desarrollo de la reforma impositiva general que impulsa el Gobierno”.

Los datos surgen de un sondeo realizado por el Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM) para conocer el nivel de aprobación y conocimiento de los ciudadanos argentinos ante las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias que se llevarán a cabo el próximo 13 de agosto. El trabajo destaca que el Estado Nacional gasta casi 3000 millones de pesos en celebrar internas que a la mayoría del pueblo le resultan inútiles.

Miguel Calvete, Presidente del organismo de estadísticas señaló que el muestreo se efectuó en el ámbito geográfico de la Capital Federal, Gran Buenos Aires, Córdoba, Mar del Plata, Rosario, Mendoza y Tucumán desde el 15 de mayo hasta el 15 de junio pasado sobre un total de 2863 entrevistados de entre 16 y 65 años de edad. El 44 % de los datos se obtuvo a través de un cuestionario efectuado en vía pública y el 66 % restante, a partir de encuestas telefónicas y formularios online.
    
El informe señaló que si bien hay diferencias sustanciales en cuanto al conocimiento que los diferentes segmentos etarios poseen de esos comicios, el resultado final arroja que el 69,6 % de los argentinos desacreditan su celebración.
    
En detalle, el sondeo determinó que un 84 % de los jóvenes de 16 a 25 años ni siquiera entienden el objetivo de esas internas y que del 16 % que sí conoce su fin, sólo el 6,4 % las aprueba. Por su parte, en la franja que va entre los 26 y los 40 años, el 60 % de los encuestados manifestó tener conocimiento, aunque sólo el 13 % manifestó estar de acuerdo con su realización. Finalmente, en el segmento que va entre los 41 y los 65 años, un 80 % de los encuestados dijo entender el objetivo de esas elecciones pero el 69 % desacredita su celebración.

Por su parte, el estudio señaló que sobre el 100 % de los casos que manifestaron desconocer el verdadero objetivo de las elecciones, el 64 % reconoció que no se interiorizó demasiado porque las considera “elecciones que no son determinantes”, y el “36 % restante atribuyó su falta de conocimiento a una mala campaña de difusión”.
    
En cuanto a los argumentos planteados por los detractores de las PASO se destaca que el 84 % afirmó que “la democracia interna de los partidos políticos la deben pagar sus afiliados y no la totalidad de la población” porque consideran que “es incomprensible gastar tantos millones de pesos, que bien podrían utilizarse con otros fines, sólo para elegir a los candidatos de una elección”.
    
En ese sentido, INDECOM señaló que “el gasto total para las PASO equivale a la construcción de unas 100 escuelas, o 1000 jardines de infantes , o unos 20 hospitales de alta complejidad, o 600 salas de primeros auxilios, o 200 tomógrafos, o 3000 ambulancias, o 100 mil domos de seguridad instalados o 6000 patrulleros, entre otros”.
    
En tanto, un 11 %, también se mostró disconforme con las primarias porque dicen que “los afiliados de los partidos que no dirimen internas pueden utilizarlas para votar contra sus contrincantes y tratar de sacarlos del escenario electoral”. Por último, un 5 % de los consultados manifestó que no le interesan esa elecciones por la incomodidad que les genera “ir obligados a las urnas sin tener ninguna pertenencia partidaria”.
    
Finalmente, Miguel Calvete aseguró que “la postura de la mayoría de los ciudadanos es muy coherente si se tiene en cuenta que se destina una cifra exorbitante de dinero del Estado para celebrar elecciones que terminarán siendo apenas un simple sondeo de opinión de cara a las Legislativas del mes de octubre”.

Los datos surgen de un relevamiento del instituto de estudios de consumo masivo (INDECOM) a pocos días de la celebración. Afirman que la suba promedio de los artículos más elegidos trepa hasta el 20 % y que los empresarios y comerciantes esperan consolidar el repunte del consumo.
    
INDECOM reveló que el sondeo para conocer el estado de la actividad comercial “se realizó sobre 328 puntos de venta mayoristas y minoristas de rubros tales como indumentaria, calzado, marroquinería, perfumería, electrónica, vinerías y casas de deportes ubicados en avenidas comerciales y shoppings de Capital Federal, Gran Buenos Aires, Córdoba, Mar del Plata, Rosario, Santa Fe y Mendoza”. También se relevaron portales de ventas online y se trabajó sobre estadísticas de las diferentes cámaras empresarias.
    
Miguel Calvete, Presidente del organismo de estadísticas, detalló que “tras la caída en las ventas que se produjo durante los últimos 12 meses, las empresas y los comerciantes parecen haber moderado las subas de precios en busca de obtener mayores volúmenes de ventas”.  También señaló que “este año se juntaron el frío y la llegada del Día del Padre, y eso está dando buenos resultados, porque ayuda a que la gente, además de comprar los regalos, pueda decidirse por la nueva colección de temporada, cuyas ventas estaban muy tranquilas”.
    
Según el sondeo, los mayoristas (sobre todo los de marroquinería, calzado e indumentaria) reconocen que recibieron hasta un 20 % más de pedidos de mercadería de los comercios pequeños en vísperas de la celebración. En ese punto, el estudio destaca que “si bien el día del padre  no es una fecha tan movilizadora a la hora de hacer regalos, como si lo son el Día del Niño o el Día de la Madre, en esta oportunidad hay mucho optimismo por revertir la caída en las ventas que se observó durante todo el 2016 (que se ubicó entre un 10 y un 15 % según el rubro)”.
    
El informe determinó que “tal como ocurrió para el pasado Día de la Madre, este año también hay muchos productos que subieron sus precios proporcionalmente menos que otros años” y detalló que “la suba promedio interanual se ubica en el 20,5 %, registrando un piso de un 11,3 porcentual (por ejemplo en prendas de vestir como remeras, camisas, jeans, calzado de fabricación nacional, camisetas de futbol, joggings y marroquinería) y hasta un 28,7 % en artículos importados (calzado de marcas extranjeras, joyas, perfumes y bebidas finas).
    
El año pasado, las ventas para esta fecha cayeron un 14,8 % promedio con respecto al mismo período del 2015. Los rubros que más bajas tuvieron en esa oportunidad fueron Calzado, Indumentaria, marroquinería y Electrónica.
    
En ese sentido, el sondeo también arrojó que se produjeron subas menos importantes en los productos en los que más cayeron las ventas. Por ejemplo, Calvete explicó que en el calzado nacional no se incrementó significativamente el precio respecto al año anterior, porque “las fábricas no cumplieron sus objetivos y decidieron moderar los aumentos para tratar de vender más y poder liberar stock”.
    
En tanto, el trabajó destacó en que “habiéndose concretado aproximadamente un 20 % de las ventas totales, ya se puede proyectar que el gasto promedio por cada obsequio será de entre $ 300 y $ 750”.
    
Al respecto, Miguel Calvete afirmó que “la gente esta aprovechando las promociones de las tarjetas de crédito que ofrecen buenos descuentos y pagos en cuotas sin interés”.
    
Además señaló que “se proyecta un impulso muy importante de las ventas a partir de la implementación de los programas estatales ahora 12 y  ahora 18, porque señaló que “el pago en cuotas -sobre todo sin interés- es uno de los mecanismos más usados por los clientes para ganarle a la inflación y no sentir tan fuerte el impacto en el bolsillo
    
Según el directivo del organismo de estadísticas, también serán importantes, aunque en menor medida, los descuentos por pago en efectivo establecidos a través del plan de precios transparentes.
    
Por su parte, el informe de INDECOM estima “una recuperación en los volúmenes de ventas del próximo semestre, a la vez que el PBI registraría una alza de más del 2.5% hacia diciembre de 2017”.
    
Finalmente, Miguel Calvete aseguró que, a priori, todos los datos proyectan  que “sería inevitable no caminar hacia una recuperación en las ventas para esta fecha y, desde allí, despegar hacia un repunte en el consumo de bienes durables de cara al segundo semestre”.

El llamado “Hot Sale” en Argentina es un engaño. No es ni más ni menos que una gran barata a la sudamericana, con terminología inglesa, de productos discontinuados, o no actualizados, y promovidos por la Cámara Argentina del Comercio Electrónico (CACE) junto a la empresa Mercado Libre, en su desesperación por movilizar stock ante el desplazamiento de compradores a Chile.

Por Miguel Calvete (*)
    
EL Hot Sale argentino que el año pasado fue representado por 165 marcas, ahora sumó 359, incremento que se debió a la inclusión de productos fuera del rubro electrónico, tales como Indumentaria, calzado, viajes, muebles, deportes, cosmética, automotriz, y muy pocos de alimentos y bebidas.
    
Los descuentos de las ofertas promediaron solo el 24%. Como ejemplo podemos mencionar el resultado comparativo del Hot Sale 2016, que si bien registró un volumen líquido de ventas por el doble del 2015, solo representó un incremento del 12,3% en cantidad de compras con respecto al año anterior, con lo cual la jugada de la CACE no resultó muy alentadora.
    
Los datos que surgen al cierre de la iniciativa 2017 indican que se registraron 1.932.000 visitas al sitio online, liderando las mujeres el acceso en un 57%, con un universo etario de entre 25 y 35 años. Las tendencias principales se basaron en indumentaria y calzado, con mayor demanda de zapatillas y botas, superando éstas últimas la demanda tecnológica, final que no dejó muy feliz a la Cámara Argentina del Comercio Electrónico.
    
En conclusión, el Hot Sale local del 2017, en su cuarta edición, representó una feria virtual cuyo resultado fue sólo un leve movimiento de consumo ante un alicaído mercado, que, aún en los rubros promovidos, no logra repuntar.  

(*) Presidente del INstituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM)

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